Ajuste y rozaduras

Una manta bien ajustada protege; una manta mal ajustada puede rozar y causar heridas.

Ajuste y rozaduras: Una manta bien ajustada protege; una manta mal ajustada puede rozar y causar heridas.

Para que sirve?

El ajuste correcto permite que la manta proteja sin apretar ni rozar, sobre todo en el hombro, la cruz y el pecho.

Como está hecho?

Se mide con una cinta métrica flexible desde el centro del pecho, alrededor de la parte más ancha del hombro y a lo largo del costado hasta la punta de la nalga, y se compara con la guía de tallas de la marca. Las tallas varian según la marca.

Cuando se usa?

Con cada manta nueva y en cada retirada diaria revisas el ajuste y la piel debajo.

En que fijarte para el ajuste

  • Mide desde el centro del pecho hasta la punta de la nalga y sigue la guía de tallas de la marca.

  • Revisa especialmente el hombro, la cruz y el pecho, pues ahí es donde una manta roza primero.

  • Quita la manta a diario y comprueba si la piel está caliente, húmeda o rozada.

Ten cuidado

Una manta mal ajustada, o que se deja puesta demasiado tiempo, puede causar heridas, por ejemplo en la cruz. Asegurate de que la manta quede recta y sujeta pero no demasiado apretada.

Descubre más

Fuentes: British Horse Society. Descriptivo y educativo; no sustituye el consejo de un veterinario o instructor.